Se va acercando el final de verano, si, digo final porque aunque oficialmente el otoño ya está aquí, en Córdoba los treintaitantos grados que tenemos todavía indican que son temperaturas veraniegas.
En estos días podemos disfrutar de la fotografía de insectos que parece que son accesibles, sobre todo por la mañana antes de que el calor, como digo, apriete y nos obligue a retirarnos del campo hasta otra jornada.
Os muestro tres de las fotos que he tomado últimamente, primero una libélula dormidita en su lugar de reposo y también una oruga de papilio machaon a la que se le ocurrió ponerse en un lugar inmejorable para fotografiarla con buen fondo. Por último una avispilla solitara que descansaba tranquilamente en una espiga.
Os muestro tres de las fotos que he tomado últimamente, primero una libélula dormidita en su lugar de reposo y también una oruga de papilio machaon a la que se le ocurrió ponerse en un lugar inmejorable para fotografiarla con buen fondo. Por último una avispilla solitara que descansaba tranquilamente en una espiga.


